El pasado viernes 1 de diciembre disfrutamos de nuestra ya tradicional Candelá Navideña, pues son ya casi 15 años disfrutándola. sin embargo, este año ha tenido un sabor especial, un sabor añejo y nostálgico que tanto echábamos de menos.

Este pasado viernes hemos podido calentar nuestros corazones con una preciosa oración al inicio y prepararnos para la venida de nuestra llama en la vida, Jesús. Vivimos una noche en familia: animadores, niños, jóvenes, padres y madres que quisieron compartir con nosotros este momento tan especial al son de villancicos y el calor del fuego que fue capaz de hacernos entrar en calor en una noche tan fría, pero a la vez tan bonita y deseada.